Una pequeña descripción

El grupo de Espeleologia de Getafe se creo en el año 1989. Desde entonces seguimos reuniéndonos en un local del ayuntamiento situado en la C/Titulcia nº 12 bajo, todos los miércoles a partir de las 21:00 horas, te esperamos, ya que aún nos queda cuerda para rato.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Sima del Campillo y cueva del Candil

 SIMA DEL CAMPILLO Y CUEVA DEL CANDIL


Antes de salir la compañera gestiona la llave rellenando con formulario con la federación Valenciana de espeleología. Hay que hacerlo con 15 días de antelación porque te envían la llave por correo ordinario (nosotros tuvimos que hacerlo por correo express por falta de tiempo, pero llegó).

Salimos el viernes a las 6 de la tarde vamos directos a dormir a un área recreativa que conocíamos, Fuente de la Cuerna. El sábado intentamos salir pronto pero al final habíamos calculado mal y el sitio donde hemos dormido estaba bastante más lejos de lo deseado (el google maps mandaba por una carretera que tiene una señal de prohibido vehículos no autorizados que decidimos no saltarnos).

Llegamos a la cueva sobre las 12. La aproximación es muy corta (aparcamos a unos 800 metros).

Montamos dos vías usando dos cuerdas de 70 y dos de 20. Para la vías hacen falta placas para Spot del 8 o placas con tuerca para parábol del 10.

La bajada bien, incluso los dos novatos.

La sima muy disfrutona, en la parte más baja y en la parte más alta hay varias zonas de formaciones muy bonitas en las que parece que te estás metiendo entre un bosque de estalagmitas. No había nada de agua ni barro.

A la hora de la salida la subida por la cuerda se hace bastante ágil al subir por pares.







Bajamos a un bar de Tous a tomar algo. En el propio pueblo hay área recreativa cerca del cementerio (aquí) con agua y tranquilidad . Resulta que el pueblo parece una urbanización y es todo bastante nuevo porque lo reubicaron a finales del sXX

Al día siguiente dudamos entre hacer la Llenca del Serrano o la cueva de El Candil, al final optamos por esta última para que luego no se nos haga muy tarde el regreso a Madrid. Es una cueva con cinco minutos de aproximación, cauce de un río seco de recorrido todo horizontal pero bonita porque en la entrada hay restos de gours que tenían agua y creaban unos reflejos muy bonitos. No tiene casi formaciones pero es entretenida de hacer. No hay barro.

A la salida vamos a bañarnos y comer al Azud de Antella, un acierto: sombra, mesas y fuente para comer y buen bañito.






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